

La bruja blanca
Perteneciente a la serie Alice, La bruja blanca presenta una figura femenina suspendida entre la inocencia y el poder, la lucidez y el delirio. Su vestimenta luminosa contrasta con la oscuridad del espacio, mientras el conejo y el gato —presencias provenientes del universo de Lewis Carroll— actúan como guías de una realidad alterada. El círculo rojo que domina la composición funciona como umbral, halo y advertencia: una entrada hacia la zona más profunda de la conciencia. Marco Zamudio transforma así a Alicia en un arquetipo de la mujer contemporánea, capaz de habitar simultáneamente la fragilidad, el misterio y una fuerza interior que no necesita ser explicada para imponerse.
